
AGOSTO 20, 2025. EL TIEMPO Y AGENCIAS. EL UNIVERSAL.
Washington. — El envío de barcos de guerra, aviones y tropas estadounidenses a las costas de Venezuela es de mayor envergadura y manda un fuerte mensaje al régimen de Nicolás Maduro. Ayer, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que Estados Unidos está preparado para “usar todo su poder” para frenar el “flujo de drogas a su país”, tras ser cuestionada sobre el despliegue de tres buques con 4 mil soldados en aguas del Caribe cerca de la nación sudamericana. Ante preguntas sobre el envío de las tropas, Leavitt respondió en una rueda de prensa que el presidente Donald Trump “está preparado” para frenar el narcotráfico y “llevar a los responsables ante la justicia”. “El régimen de [Nicolás] Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela. Es un cártel del narcotráfico, según la opinión de esta administración. Maduro no es un presidente legítimo. Es un líder fugitivo de este cártel, acusado en EE. UU. de tráfico de drogas al país”, insistió. La semana pasada, el Pentágono ya había adelantado información sobre el despliegue de buques y otras fuerzas en la región, al señalar que enviaría a la zona a un grupo anfibio de despliegue inmediato (Iwo Jima Amphibious Ready Group). Washington había anunciado el despliegue en el área de la Unidad Expedicionaria de Marines. Un oficial del Departamento de Defensa confirmó a la AP que los activos militares han sido asignados a la región en apoyo a los esfuerzos contra el narcotráfico. El funcionario, que tampoco estaba autorizado para comentar sobre la planificación militar, dijo que los buques serían desplegados “a lo largo de varios meses”. Los navíos, de acuerdo con fuentes en el Pentágono, estarán “en posición” a partir de este jueves. Según funcionarios estadounidenses, estos recursos adicionales tienen como objetivo “contrarrestar amenazas contra la seguridad nacional de Estados Unidos provenientes de organizaciones narcoterroristas designadas en la región”. El diario colombiano El Tiempo indicó que se trata del mayor despliegue de Estados Unidos en la región desde la invasión de Panamá en 1989, y se produce después de que, en febrero, Trump designara al Tren de Aragua de Venezuela, a la MS-13 en El Salvador y a seis cárteles con base en México como organizaciones terroristas extranjeras. Posteriormente sumó a la lista al venezolano Cártel de los Soles, al que liga con el gobierno del presidente Maduro. Un funcionario de la administración indicó a la agencia Reuters que la misión también incluirá aviones espía P-8, buques de guerra y al menos un submarino de ataque. El objetivo, indicaron las fuentes, es que las fuerzas estadounidenses operen en “el espacio aéreo internacional y aguas internacionales”. “Los activos navales pueden utilizarse no sólo para llevar a cabo operaciones de inteligencia y vigilancia, sino también como plataforma de lanzamiento para ataques selectivos si se toma una decisión”, dijo la citada agencia. El gobierno venezolano respondió que las “amenazas” de Estados Unidos revelan su “falta de credibilidad” y ponen en riesgo la “paz y estabilidad” de toda la región. “Estas amenazas no sólo afectan a Venezuela, sino que ponen en riesgo la paz y estabilidad de toda la región, incluyendo la Zona de Paz declarada por la Celac [Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribbean], espacio que promueve la soberanía y la cooperación entre los pueblos latinoamericanos”, destacó la Cancillería de Caracas en un comunicado publicado en Telegram. rostros de responsables. El Ejecutivo chavista sostuvo que observa con “total claridad” la “desesperación” de la administración estadounidense, que, aseguró, “recurre a amenazas y difamaciones” contra Venezuela.






Deja un comentario