AGOSTO 25,2025. LUIS RAMÍREZ PARA EL SOL DE MÉXICO.

Oaxaca, Oax., 24 de agosto de 2025.- San Antonio de la Cal, municipio conurbado a la capital oaxaqueña y conocido a nivel nacional por ser la cuna de la tlayuda —incluso obtuvo en 2025 un Récord Guinness por la línea de tlayudas más grande del mundo—, enfrenta hoy de nuevo una crisis política, denuncias ciudadanas y acusaciones de violencia de género contra su presidente municipal, Porfirio Santos Matías, quien fracasó la tarde de este domingo en su intento de reelección.

Lo que debía ser una asamblea comunitaria terminó en gritos, empujones y reclamos directos al edil, luego de que intentara imponer su reelección en el cargo. Entre consignas como “¡Fuera Porfirio, fuera!” y “¡El pueblo manda!”, los habitantes frenaron lo que consideraron un intento de perpetuar el cacicazgo. Durante la asamblea, un ciudadano nativo encaró al presidente municipal cuestionando la supuesta creación de 21 secciones dentro del municipio, cuando históricamente se reconocen menos.

“¿De dónde sacaste 21 secciones aquí en San Antonio de la Cal? ¿Te sientes un Cristóbal Colón moderno? ¿Viniste a conquistar a San Antonio? El comisariado ejidal es el que sabe bien cuántas secciones hay, pero a él ni lo invitaste”, reprochó el poblador, mientras el edil agachaba la cabeza.

Otro ciudadano denunció que el edil organizó la reunión un martes y no un domingo —como marcan los usos y costumbres—, con la intención de evitar la asistencia masiva de la comunidad.

Videos difundidos en redes sociales muestran a Porfirio Santos ingresando a la asamblea resguardado por policías municipales y un grupo de choque. El ambiente pronto se salió de control: gritos de “¡Se ve, se siente, el pueblo está presente!” y “¡No queremos represión!” retumbaron en la cancha municipal.

La reunión se vino abajo sin acuerdos porque la comunidad no permitió la reelección del edil, a quien acusan de corrupción, desvío de recursos y de utilizar a la policía local para protegerse a sí mismo, no a los ciudadanos.

El rechazo al edil no solo proviene de la ciudadanía. Dominga Santiago Martínez, síndica municipal de San Antonio de la Cal, denunció públicamente discriminación, abuso de poder y violencia política de género por parte de Porfirio Santos.

“Me ha dicho que mejor me dedique a hacer tortillas porque él tiene un doctorado. Sí, soy tortillera y con orgullo, pero eso no le da derecho a humillarme ni a menospreciar a la gente del pueblo”, declaró.

Santiago señaló que el presidente municipal ha cancelado eventos comunitarios, ha tomado decisiones sin consultar a la alcaldía —como el uso de la Plaza La Calerita— y ha despreciado incluso la Feria de las Tlayudas, negándose a apoyar la festividad que da identidad al municipio.

“Este señor no es originario del pueblo, vino de otro lugar porque allá no pudo ser presidente. Ahora quiere mandar aquí como si esto fuera suyo. Pero aquí el pueblo manda, y vamos a defender nuestros usos y costumbres”, advirtió.

Además de esas acusaciones, Porfirio Santos ha sido señalado por operar con empresas “factureras” vinculadas al Grupo Integra, un corporativo contable acusado de triangular recursos públicos en varios municipios de Oaxaca.

De acuerdo con habitantes, durante administraciones pasadas se desviaron millones de pesos mediante estas redes, y con Santos Matías se intentó dar continuidad a ese esquema, disfrazando gastos en “consultorías” y “eventos” inexistentes.

La asamblea comunitaria que debía dar legitimidad a la continuidad del edil terminó siendo un referéndum ciudadano en su contra. El mensaje fue unánime: “¡Fuera Porfirio, fuera Porfirio!”

La comunidad analiza convocar a una nueva asamblea general el próximo domingo, bajo la premisa de que el pueblo manda y no permitirá más abusos ni imposiciones.

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