AGOSTO 27,2025. RUBÉN ROMERO PARA EL SOL DE MÉXICO.

La economía mexicana enfrenta un cierre de 2025 complicado, caracterizado por un estancamiento de la actividad económica, debilidad en la inversión pública y privada, y una menor incidencia positiva de las remesas, afirmó Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valores Mexicanos (Valmex). «Nuestra estimación central da señales prácticamente de un estancamiento de la actividad económica con señales importantes de fragilidad y obstáculos significativos para el desempeño económico», dijo Ugarte en el evento de Perspectivas Económicas 2025 y 2026. De acuerdo con las estimaciones, el Producto Interno Bruto (PIB) registrará al cierre del año una contracción de 0.1 por ciento, con un rango que podría oscilar entre -0.3 y 0.1 por ciento, lo que implica prácticamente un estancamiento técnico. Para 2026 se anticipa en el primer semestre una recuperación moderada, con un crecimiento estimado entre 0.9 y 1.3 por ciento. La inversión es uno de los componentes más afectados. La inversión pública ha caído 17.1 por ciento a tasa anual, mientras que la privada apenas crece 0.4 por ciento. Las obras de ingeniería civil y la edificación concentran los mayores descensos, y la caída en la importación de bienes de capital anticipa una menor capacidad de crecimiento futuro. Otro factor de riesgo identificado por Valmex es el posible impacto de medidas arancelarias en la economía mexicana. Ugarte afirma que la aplicación o reactivación de aranceles podría generar efectos inflacionarios, particularmente en el rubro de mercancías, debido a la transferencia de costos hacia los consumidores. Además, se advierte que esta situación podría elevar la inflación al productor, que, si bien actualmente muestra una desaceleración en Estados Unidos, podría registrar presiones al alza ante un escenario de aplicación arancelaria. El consumo privado también muestra señales de debilitamiento. La caída en la compra de bienes importados y la reducción en el poder adquisitivo de las remesas están presionando la demanda interna. Además, los hogares están financiando su consumo a través de tarjetas de débito y crédito, lo que podría estar cerca de un límite. En cuanto a las finanzas públicas, se advierte que las metas presupuestarias podrían incumplirse, debido a una contracción en los ingresos petroleros y un aumento sostenido en subsidios y transferencias. Para cumplir con lo proyectado, se requeriría un incremento de 63.4 por ciento en los ingresos petroleros, lo cual luce inviable. El análisis también prevé que la inflación cerrará 2025 en 3.98 por ciento, con una tasa de referencia de 7.25 por ciento. La inflación subyacente, sin embargo, sigue mostrando rigidez, especialmente en el componente de servicios. Finalmente, el tipo de cambio se proyecta en 19.61 pesos por dólar para diciembre de 2025. La fortaleza del peso responde principalmente a factores externos como la debilidad global del dólar. Ugarte aseguró que la fortaleza del peso es más por la debilidad del dólar a nivel mundial que por la fortaleza de la moneda mexicana. «El peso no está fuerte por diferencia de tasas, no está fuerte por que haya menor volatilidad, el peso está fuerte por que el dólar está débil», dijo el economista.

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