
SEPTIEMBRE 1°, 2025. ALEX TRAVELLI Y HARI KUMAR PARA THE NEW YORK TIMES.
Los aranceles del 50 por ciento del presidente Trump cayeron como una declaración de guerra económica contra la India, socavando enormes inversiones hechas por empresas estadounidenses para cubrir su dependencia de China. El arduo trabajo de la India para presentarse al mundo como la mejor alternativa a las fábricas chinas —lo que los ejecutivos empresariales y los grandes financistas han adoptado como parte de la estrategia China Más Uno— ha quedado hecho trizas. Ahora, a menos de una semana después de que los aranceles entraron en pleno vigor, los funcionarios y líderes empresariales de Nueva Delhi y sus socios estadounidenses todavía están tratando de darle sentido al panorama repentinamente alterado. La visita del primer ministro Narendra Modi a China el fin de semana para reunirse con Xi Jinping, el máximo líder chino, evidenció cuánto han cambiado las cosas. Las relaciones comerciales y políticas entre India y China se han visto tensas, a veces muy tensas, y este fue el primer viaje del Sr. Modi en siete años. El enfoque de China + Uno ha sido crucial para las incipientes ambiciones de la India de convertirse en una potencia industrial. India consideraba que el crecimiento manufacturero, especialmente en sectores de alta gama como la tecnología, resolvería problemas crónicos como el subempleo de su vasta población de jóvenes trabajadores. Ahora, seguir ese camino, sin el apoyo de Washington y posiblemente en una coordinación más estrecha con China, promete ser aún más difícil. Los aranceles de Trump ya están causando disrupciones en las cadenas de suministro. India se ha vuelto mucho menos atractiva para los importadores estadounidenses. Las empresas pueden recurrir a otros países para obtener aranceles más bajos, como Vietnam o México. Un fallo judicial estadounidense, que el viernes invalidó los aranceles, pero los mantuvo vigentes mientras Trump apela, no hizo nada para reparar la ruptura entre ambos países. “El shock de Trump reducirá el crecimiento de las exportaciones manufactureras y matará incluso los pocos brotes verdes de inversión privada relacionada con China Más Uno”, escribieron cuatro economistas indios, incluido un ex asesor económico jefe de Modi, en un periódico indio la semana pasada. India aún aspira a convertirse en una de las tres economías más grandes del mundo. Actualmente ocupa el quinto lugar y va camino de superar pronto a Japón. Si Estados Unidos no ayuda o, peor aún, se interpone en su camino, India no tendrá más opción que acercarse a Pekín, aun cuando se aferra a su objetivo de convertirse en un rival manufacturero más fuerte para su vecino gigante.






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