
OCTUBRE 21, 2025. NOÉ CRUZ SERRANO PARA ANIMAL POLÍTICO.
Petróleos Mexicanos (Pemex) enfrenta un escenario crítico: su capacidad de producción, logística y financiera son insuficientes para mantener la producción de hidrocarburos líquidos en los próximos años. Frente a este panorama de declinación productiva, desinversión y compromisos financieros pendientes, Pemex redefine su modelo operativo con la apertura al capital privado como instrumento central en todas sus actividades. En especial mediante contratos mixtos busca asegurar la continuidad de la producción, estabilizar la plataforma de hidrocarburos líquidos y garantizar la sostenibilidad financiera en el corto y mediano plazos. En el Plan Estratégico 2025-2035 presentado el pasado 5 de agosto alertó que sin apoyo de la iniciativa privada México podría enfrentar una crisis petrolera durante todo el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y los primeros cinco años del siguiente sexenio. El documento detalla que pasar de un millón 714 mil barriles diarios, estimados para el cierre de 2025 según los Criterios Generales de Política Económica 2026, a un millón 23 mil barriles diarios en 2033 como proyección del plan, implicaría una reducción de 40 % en ocho años. Ese nivel de producción proyectado se asemejaría a los niveles de 1980 y representa un retroceso de más de cinco décadas en la capacidad de extracción nacional. “La figura de los contratos mixtos no solo impulsa la viabilidad financiera de proyectos clave, también contribuye al cumplimiento de los objetivos estratégicos de seguridad energética y desarrollo del país”, subrayó el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, en su Informe Anual 2024 presentado el pasado 14 de julio, lo que remarca la importancia del capital privado en el nuevo modelo energético nacional.






Deja un comentario