NOVIEMBRE 17, 2025. DAVID YAFFE-BELLANY, SPENCER WOODMAN, SAM ELLEFSON PARA THE NEW YORK TIMES.

1. Contexto general

Mientras la industria global de criptomonedas se expande y se presenta como segura y confiable —con bancos, comercios y gobiernos experimentando con ella—, una investigación internacional revela que al menos 28 mil millones de dólares provenientes de actividades ilícitas ingresaron a los principales exchanges del mundo en los últimos dos años.

Esos fondos provienen de hackers, redes criminales, estafadores y grupos vinculados a Corea del Norte, que utilizan las plataformas para lavar dinero aprovechando la falta de control regulatorio efectivo.

2. Enfoque político

Trump impulsa la industria cripto mientras relaja la supervisión

Trump convirtió las criptomonedas en un eje central de su proyecto político y empresarial, fundando junto a sus hijos World Liberty Financial.

Su empresa logró un acuerdo comercial de $2,000 millones con Binance, el exchange más grande del mundo.

En paralelo, su gobierno:

Indultó a Changpeng Zhao (CZ), fundador de Binance, condenado por delitos de lavado.

Desmanteló un equipo clave del Departamento de Justicia encargado de investigar crímenes con criptomonedas.

Redirigió las prioridades legales para evitar perseguir a las plataformas utilizadas por delincuentes.

Atenuó la represión regulatoria iniciada bajo gobiernos previos.

Esto genera un conflicto político evidente: la misma administración que favorece a la industria cripto está vinculada a empresas que reciben dinero sucio, según la investigación.

Plataformas favorecidas por la administración

Binance y OKX, pese a sus antecedentes por violación de normas financieras, continuaron recibiendo fondos sospechosos incluso después de multas millonarias y acuerdos con el gobierno de Estados Unidos.

Las decisiones políticas de Trump han debilitado los mecanismos de supervisión, facilitando que estas plataformas sigan operando mientras el flujo ilícito aumenta.

Implicación geopolítica

Parte importante del dinero rastreado proviene del grupo Lazarus de Corea del Norte, uno de los actores más agresivos en ataques cibernéticos contra empresas occidentales.

Estas operaciones financian programas ilegales del régimen, lo que tiene implicaciones de seguridad nacional mientras Estados Unidos reduce su capacidad investigativa.

3. Enfoque económico

Volumen y naturaleza del dinero ilícito

Los exchanges recibieron:

28 mil millones de dólares vinculados al crimen organizado.

4.000 millones asociados a estafas solo en 2024.

531 millones desde mesas de cambio ilegales que convierten cripto en efectivo.

Plataformas específicas:

Binance recibió más de:

400 millones del conglomerado criminal camboyano Huione Group.

900 millones en Ether probablemente originados de un robo de 1.500 millones ejecutado por hackers norcoreanos.

OKX recibió más de 220 millones desde Huione pese a estar bajo escrutinio oficial.

Incentivos económicos perversos

Los exchanges obtienen ganancias por cada transacción, incluso si el dinero es ilícito.

Frenar a los criminales significa perder ingresos, lo que crea un incentivo económico para no actuar con contundencia.

Parte del ingreso de las plataformas proviene directamente de estos fondos contaminados.

Impacto en víctimas y consumidores

Estafas como el “pig butchering” (engorde de cerdos) han destruido las finanzas de miles de personas, incluidos:

jubilados,

profesionales,

familias enteras.

El FBI estima que solo en 2023, las estafas de inversión en criptomonedas costaron 5.800 millones de dólares.

Expansión de mercados ilegales de conversión a efectivo

Proliferan “mesas de cambio” en Kiev, Hong Kong, Dubái, Canadá y Europa del Este donde:

se intercambia cripto por efectivo sin identificación,

se eliminan registros de transacciones,

se facilita el lavado a gran escala.

Estas redes procesaron miles de millones y recibieron fondos desde plataformas como Binance, OKX y Bybit.

4. Conclusión general

El reportaje describe un sistema global donde la industria cripto se ha integrado al crimen organizado a una escala sin precedentes, aprovechando debilidades regulatorias. En Estados Unidos, la política de Trump —que simultáneamente favorece a la industria y participa en ella— ha reducido la capacidad estatal para detectar y frenar estos flujos ilícitos, justo cuando su empresa obtiene ingresos millonarios en asociación con exchanges involucrados en operaciones sospechosas.

En el plano económico, el mercado cripto sigue creciendo aceleradamente, pero los incentivos financieros y el anonimato permiten que delincuentes, estafadores y hackers internacionales aprovechen la infraestructura para lavar dinero, afectando a víctimas, sistemas financieros y seguridad nacional.

Deja un comentario

Tendencias