
FEBRERO 16, 2026. BERENICE LUNA LA RAZÓN.
El endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos tras el regreso de Donald Trump y el mayor activismo del ICE provocaron una caída en las remesas enviadas a México en 2025, lo que redujo su aportación al PIB a 3.26%, el nivel más bajo desde 2019.
Según datos del Banco de México y el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos, en 2025 ingresaron 61,791 millones de dólares por remesas, 4.6% menos que en 2024. De ese total, 97.1% provino de Estados Unidos. Las remesas originadas en ese país cayeron 4%, afectadas por la deportación de 320 mil migrantes —la cifra más alta en 12 años— y por la disminución del empleo y la masa salarial de trabajadores mexicanos en territorio estadounidense.
Además, el perfil de los deportados cambió: en su mayoría fueron personas detenidas dentro de Estados Unidos, muchas con varios años de residencia, lo que impactó directamente el flujo de envíos. También influyeron el retorno voluntario e involuntario de migrantes y el ausentismo laboral por temor a detenciones.
A esto se sumó la apreciación anual del peso en diciembre (10.82%), que redujo el poder adquisitivo de las remesas en moneda nacional. En pesos, los envíos cayeron 9.13% anual y, ajustados por inflación, el poder adquisitivo disminuyó 12.36%, acumulando siete meses consecutivos a la baja.
Con ello, 2025 marcó el fin de más de una década de crecimiento continuo de remesas, que habían alcanzado un máximo histórico en 2024.






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