
MARZO 3°, 2026. KAROL GARCÍA ZUBÍA EL ECONOMISTA.
La suspensión de la producción de gas natural licuado en Qatar, tras ataques iraníes en la región, podría encarecer hasta 30% el precio del gas en México debido tanto a la menor disponibilidad global como al aumento en costos logísticos. Según el analista Víctor Hugo Juárez Cuevas, el país —que importa 70% de su consumo de gas natural y depende en 90% de suministros por ducto desde Estados Unidos— es altamente vulnerable a estas disrupciones. Advirtió que, ante un posible incremento de precios o escasez, el gobierno tendría que aplicar apoyos o subsidios para evitar apagones en la Comisión Federal de Electricidad y paros en industrias clave, aunque no existen partidas presupuestales específicas para este tipo de contingencias.
El cierre en Qatar y la reducción del tránsito por el Estrecho de Ormuz impactan especialmente a Europa, pero también alteran la dinámica de Estados Unidos, que priorizaría su consumo interno y exportaciones marítimas de GNL ante precios internacionales más altos, relegando las ventas por ducto hacia México. En este contexto, aunque Estados Unidos se encuentra en una posición ventajosa por sus excedentes, México queda expuesto a la volatilidad externa, con precios que ya rondan los 3.81 dólares por millón de BTU y con un alto riesgo de presión inflacionaria y energética si la crisis se prolonga.






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